La cera es uno de los elementos más básicos del surf. Pequeña, económica, aparentemente inofensiva. Pero detrás de esos 70 u 80 gramos que se aplican sobre la tabla hay un componente menos visible: está hecha a base de derivados del petróleo y su uso constante genera contaminación en el mar.
Esa inquietud fue la que llevó a Natalia Velasco y Matías González a crear T Wax, una cera ecológica desarrollada en Chile. A base de cera de abeja e ingredientes naturales, el objetivo de T Wax es convertirse en una alternativa real a la cera tradicional.

Matías González y Natalia Velasco, los creadores de T Wax.
De una necesidad personal a un emprendimiento
“Nace netamente cuando nosotros empezamos a surfear. Cuando uno recién empieza, la tabla es como un juguete nuevo: quiere mantenerla limpia, bonita. Cambiábamos regularmente la cera y empezamos a cuestionarnos qué hacíamos con esa cera que sacábamos, que principalmente se iba a la basura”, cuenta Natalia.
Como nutricionista, estaba acostumbrada a revisar la composición de los productos. Decidieron investigar de qué estaba hecha la parafina tradicional y qué impacto podía tener en el mar y en la piel.
“Descubrimos que están hechas a base de derivados del petróleo. Empezamos a averiguar qué generaban estos elementos en el mar y nos dimos cuenta de que había una gran contaminación por parte de un producto tan pequeño”.
Intentaron reciclar su propia cera, pero el problema persistía: seguía llegando al océano. En 2015 comenzaron a buscar alternativas sustentables en el mercado chileno y no encontraron ninguna.
“Un día el Mati me dice: ‘Nati, ¿por qué no la fabricamos nosotros?’ Así partió la búsqueda de ingredientes nobles, que no contaminaran el mar, pero que tuvieran la misma funcionalidad que una cera tradicional”.

El camino de T Wax y la mejora del producto
T Wax nació como una necesidad personal hace diez años, y actualmente tiene más de 26 puntos de venta en Chile, desde Arica hasta Chiloé y Rapa Nui. Este crecimiento ha estado acompañado por las contínuas mejoras de la cera.
“Al principio partimos desde lo personal. A los amigos les empezó a gustar, la gente con la que compartíamos. Y nos dimos cuenta de que el problema no era local”, explica Matías.
Sin embargo, el camino no fue simple. Uno de los principales obstáculos fue la desconfianza previa hacia las ceras naturales.
“Habían existido otros intentos con cera de abeja, pero con fórmulas malas que dejaron manchada la imagen. Se generó una resistencia”, reconoce Matías.
“La primera que lanzamos funcionaba para los amigos, pero tuvimos que hacer muchas mejoras. Mucho ensayo y error para lograr una calidad, resistencia y adherencia mucho más rica, que es lo que se busca en el surf”.
Hoy están en un proceso de mejora continua. Hace aproximadamente un año alcanzaron una calidad que les permitió comenzar a auspiciar a tres competidores chilenos que utilizan la cera en competencia: Nico Medina, Emma Neumann y Matías de María.
“Lo principal para nosotros es la adherencia, la facilidad de aplicación y la duración en la tabla. Siempre pedimos encuestas y comentarios para ir ajustando la fórmula”.
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Ingredientes y variedad de temperaturas
T Wax está compuesta principalmente por:
- Cera de abeja
- Aceites naturales
- Resinas de árbol
- Fijadores naturales
“Somos transparentes en ese sentido, los ingredientes están en la caja”, explica Matías.
La marca trabaja con fórmulas para distintas temperaturas: base, agua fría, templada y cálida. Al tratarse de un producto natural, los rangos térmicos pueden ser más específicos, por lo que están desarrollando clasificaciones más precisas.

Impacto ambiental: una cifra que los movilizó
Más allá del rendimiento, el motor del proyecto sigue siendo ambiental.
“Calculamos que al año se contaminan más de 7.600 millones de litros de agua por el uso de ceras tradicionales”, señala Matías, basándose en estudios existentes que estiman que una barra de 70 gramos puede contaminar hasta 70 litros de agua.
Si se cruzan esos datos con la cantidad de surfistas y el consumo promedio anual de cera, la cifra es significativa.
“Para dimensionarlo, es como llenar más de 3.000 piscinas olímpicas cada año con agua contaminada”, agrega Natalia.
En una escala más cercana, desde T Wax estiman que el uso de su cera por parte de surfistas que ya la eligieron ha evitado la contaminación de alrededor de 210.000 litros de agua, una cifra que refleja el impacto acumulado de pequeñas decisiones individuales en el consumo de cera.
Actualmente están buscando realizar estudios más empíricos en Chile que comparen el impacto de una cera tradicional frente a la suya.
Formalización, expansión y validación internacional
Aunque el desarrollo comenzó en 2015, la empresa se formalizó en mayo de 2024.
En el proceso han obtenido financiamiento público en Chile, incluyendo el programa Semilla Expande de CORFO y una participación destacada en Start-Up Biobío, donde obtuvieron el segundo lugar, lo que les permitió viajar a Estados Unidos para presentar el proyecto.
“Ha sido una aventura. Emprender tiene momentos muy ‘wow’, pero también momentos en que te cuestionas seguir o no. Pero aquí estamos”, dice Natalia.
Uno de los hitos que más destacan fue ingresar a tiendas Patagonia en Chile.
“Que una marca referente en sustentabilidad confíe en nosotros fue súper gratificante”, señala.

La visión: estar en todas las olas del mundo
A futuro, el proyecto apunta a ampliar puntos de venta en Chile y comenzar a exportar.
“Nuestra visión es poder estar en todas las olas del mundo. Es un sueño ambicioso, pero nada es imposible”, dice Natalia.
Para Matías, la meta no se mide solo en volumen de ventas, sino en impacto reducido.
“Mientras más lugares estemos y más consciente sea la gente, mejor para todos. Cada vez hay más surfistas. Es bonito que la comunidad crezca, pero también crece la huella que deja detrás”.