Después de casi cinco años alejado del circuito nacional de surf chileno, Nicolás Undurraga volvió con todo al surf competitivo. Su regreso comenzó con un triunfo en la segunda fecha del circuito 2025 en Totoralillo. Un resultado que no solo marcó su vuelta, sino que le dio la confianza y el impulso necesarios para encarar las exigentes fechas del Qualification Series de la WSL en Arica e Iquique. El Gringo fue la sede del QS en Arica. En esta ola, sin dudas una de las más pesadas del circuito. Allí, Nicolás se llevó la ola del evento: un tubazo que le dio 8,5 puntos.
Conversamos con Nicolás sobre su regreso, su preparación, las competencias recientes y cómo se está enfocando en los próximos desafíos de su carrera profesional.

Freesurf en El Gringo.
Vienes de fechas en el circuito nacional y una doble fecha en QS. ¿Cómo te has sentido en esta seguidilla de competencias?
Venía desde Totoralillo, que era la segunda fecha del circuito y la gané. Después se venía el ceremonial de Punta de Lobos, la tercera fecha del circuito nacional, que coincidía con el QS de Arica y uno en Iquique. Puse las cartas sobre la mesa y decidí partir a Arica, me incliné por el campeonato internacional. Fue casi un mes bien exigente, con altos y bajos, pero muy bueno en general. La ola estuvo potente, con mucho oleaje, que es lo que me gusta porque siento que me favorece.
Sobre el campeonato en Totoralillo, ¿cómo fue ganar una fecha luego de un tiempo sin competir?
Fue muy gratificante. Fueron seis meses de preparación firme para este campeonato. La parte física la hice en el centro de entrenamiento Mar Fit, aquí en Maitencillo.
También trabajé con una nutricionista y la parte técnica la entrené con MAP Tecnica. Me sentía bien preparado física y mentalmente, y eso se reflejó en el resultado del evento, luego de casi cinco años sin surfear el circuito nacional. Ese triunfo me dio la confianza para ir a las fechas QS en Arica e Iquique.

La celebración del triunfo en Totoralillo.
¿Por qué decidiste volver luego de todos estos años?
Después de retirarme siempre quise volver, pero no había tenido el momento. Estaba con mucho trabajo y armándome económicamente. Este año me sentí más tranquilo y decidí ponerme a entrenar al 100 por ciento.
Sentí el reconocimiento de los demás competidores y jueces; me dieron la bienvenida y me dijeron que estaba surfeando bien, a pesar de no haber competido por un largo tiempo.
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Es un método del coach brasilero Arthur Philippi, que abarca toda la biomecánica del surf: cómo hacer giros, generar velocidad, y tipos de carvings y posturas de brazos y manos.
Antes aprendíamos mucho de manera autodidacta y por repetición, pero ahora es consciente. Me dio muchas herramientas para automatizar movimientos y perfeccionar maniobras.
Además, hago coaching a jóvenes, como mi alumna Emma Neumann, lo que también me ayuda a mejorar mi propio surf.
Volviendo a las fechas del QS, tuviste buenos resultados y terminaste noveno en ambas. ¿Cómo fue tu experiencia en Arica y El Gringo?
En general, Arica fue un evento súper bonito. Me encontré con un nivel muy potente y olas muy poderosas, fue como ir al peso pesado realmente. Ahí fue cuando puse todo mi entrenamiento en juego.
Me sentí cómodo, porque me gustan las olas de tubazos, especialmente de backside, donde puedo entrar bien en tubos exigentes. En el freesurf anduve bien; me tocó el primer heat con Alonso Correa y un brasileño, y tuve una ola muy bonita con puntaje de 8,5, el mejor del día y la ola del campeonato.
El Gringo es difícil, puedes tener un high score o un puntaje muy bajo. En el heat mano a mano con Vitor Ferreira, que ganó el evento, la ansiedad me jugó en contra.
Costaba mucho encontrar la ola. Me tiré en la primera y logré un buen tubo, pero se cerró. Él tomó la siguiente y le abrió. Y así sucedió dos veces. Ahí se terminó el torneo para mí, quedé noveno, pero igual muy contento por ese tubazo que me regaló El Gringo.
Y en Iquique, ¿cómo te sentiste y cómo fue la competencia?
Luego llegó Iquique, una ola que conozco bien porque viví tres años ahí. Me gusta bastante la Punta Uno, en conjunto con Colegio.
El primer día que llegué la ola estaba muy buena, pero había que elegirla bien. Durante los primeros días de freesurf había mucho crowd, especialmente bodyboards, lo que dificultaba entrenar.
Yo entrené en Colegio y logré un tubazo muy emocionante; prácticamente toda la playa lo vio y lo celebró. Fue un tubo profundo y tenebroso, de unos tres metros y con una labiote gigante. Entré un poco tarde, avancé sobre el foamball dos veces, la ola escupió y me sacó. Fue increíble, y mucha gente comentó que fue de los tubos más buenos que han visto en esa ola.

Tubazo de Nicolás en Colegio, Iquique.
Eso fue antes de la competencia. El primer heat me tocó con Douglas, el ganador del torneo, y con León de La Torre, donde pasé segundo. Después tuve un mano a mano súper reñido con Gabriel Klaussner; él se llevó una buena ola al último segundo y quedé detrás en el score.
Tuve oportunidades para hacer maniobras aéreas, pero no lo hice. Esta experiencia me enseñó que en este circuito todos son muy buenos y no hay que asegurar: hay que darlo todo.

Nicolás en el evento QS de Iquique.
Qué objetivos tienes a corto y mediano plazo?
Este año en el circuito nacional quiero quedar dentro de los tres mejores. Voy a competir en Portofino y en Isla de Pascua, que son las últimas fechas.
Para el próximo año, quiero participar en campeonatos QS en Brasil, seguir entrenando y perfeccionando mi surf. Me voy a enfocar en ejecutar tres maniobras potentes y perfeccionarlas.
Para cerrar, cuéntanos sobre lo que hacen en Rapalón.
En Escuela de Surf y Cafetería Rapalón, en Maitencillo Norte, ofrecemos un espacio deportivo y familiar: tenemos canchas de vóley, gimnasio, escuela de surf y actividades recreativas.
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Rapalón Escuela de Surf y Cafetería en Maitencillo Norte.
¿Querés hacer algún agradecimiento?
Sí, agradecer a toda la gente que me ha apoyado, a mis sponsors y a mi novia Francisca, que ha sido un pilar fundamental en todo este proceso.