Desde sus inicios en la costa californiana hasta convertirse en un ícono del activismo ambiental, Patagonia logró algo que pocas marcas pueden decir: crecer sin perder su esencia. Con productos pensados para durar y un compromiso radical con el medioambiente, la empresa fundada por Yvon Chouinard representa mucho más que una marca de ropa.

Yvon Chouinard, fundador de Patagonia.
Una historia que nace en la montaña
Todo comenzó en los años 50, cuando un joven escalador llamado Yvon Chouinard empezó a fabricar sus propios pitones de acero para escalar en Yosemite. Así nació Chouinard Equipment, que con el tiempo se convertiría en una de las principales marcas de equipamiento de escalada de Estados Unidos.
En 1973, Chouinard decidió dar un paso más y fundó Patagonia Inc., inspirándose en la región austral del continente sudamericano. El nombre evocaba aventura, montañas, naturaleza en estado puro. Desde el principio, el objetivo fue claro: crear ropa técnica de alta calidad, sin dejar de cuidar el planeta.
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Líderes en sustentabilidad (antes que fuera moda)
Mucho antes de que se hablara de moda sostenible, Patagonia ya estaba marcando el camino. En 1996, fueron la primera marca en cambiar todo su algodón por orgánico, luego de descubrir el impacto ambiental que tenía el cultivo convencional.
También innovaron al usar poliéster reciclado en sus camperas y crear el programa Worn Wear, que promueve la reparación y reutilización de prendas usadas.
Además, desde 1985, donan el 1% de sus ventas a causas ambientales a través del programa 1% for the Planet, que Chouinard cofundó junto a Craig Mathews. Hasta hoy, han entregado decenas de millones de dólares a cientos de organizaciones.

1% For The Planet.
Pero en 2022 dieron un paso aún más grande: Yvon Chouinard cedió la propiedad de Patagonia a un fideicomiso y a una ONG creada especialmente, con el fin de que todas las ganancias no reinvertidas en la empresa se destinen a la lucha contra el cambio climático. Su mensaje fue claro: "La Tierra es ahora nuestra única accionista."

La foto que acompañó el mensaje del fundador de Patagonia.
Mucho más que ropa: una postura
Patagonia es una de las pocas marcas que se ha animado a decirle a sus clientes que no compren sus productos. En 2011, durante el Black Friday publicaron en el New York Times un anuncio con el título “Don’t Buy This Jacket”, invitando a repensar el consumo y apostar por la durabilidad.
También han llegado a demandar al gobierno de Estados Unidos por decisiones que amenazaban parques nacionales, y no han dudado en respaldar a candidatos políticos con posturas ecológicas. En sus etiquetas, informan cuánta agua y energía se usó en la producción de cada prenda.

En medio del Black Friday, Patagonia alentó al consumo consciente con este anuncio.
Un modelo de negocio radical
Patagonia demuestra que es posible tener una empresa rentable sin dejar de lado los valores. En lugar de enfocarse solo en el crecimiento, priorizan el impacto positivo. Reparan más de 100.000 prendas al año, incentivan el activismo ambiental y no temen hablar de los problemas que muchas marcas prefieren ignorar.
Una marca con legado
En tiempos donde la sustentabilidad muchas veces se usa como estrategia de marketing, Patagonia es un ejemplo de coherencia. Su historia, sus acciones y su visión muestran que otra forma de hacer empresa es posible. Una que no solo vista a quienes aman la naturaleza, sino que también la defienda.