Maxi Siri, cinco veces campeón argentino de surf y referente indiscutido de La Perla, Mar del Plata, nos comparte su recorrido como competidor, su presente junto a su hijo Simón, y su proyecto The Surfer Factory, donde sigue transmitiendo su pasión por el mar a nuevas generaciones.

Maxi Siri surfeando en La Perla, la playa que lo vio crecer.
¿Cómo empezó tu pasión por competir?
Mi primera competencia fue a los 15 años, en un campeonato intercolegial. Ya venía fascinado con el deporte y me abrió un mundo nuevo que no conocía. En esa primera experiencia me fue muy bien y llegué a la final. Ahí me tocó competir contra otro surfista más grande a quien yo admiraba mucho, y eso fue muy motivador. Además surgió la oportunidad de un sponsor muy chiquito para competir en el circuito nacional.
¿Hoy por hoy seguís en el circuito?
Al día de hoy, con 42 años tengo otras prioridades en la vida. Tengo una familia y los tiempos son diferentes, aunque el surf siempre es uno de los pilares. Tengo a mi hijo que me acompaña en el mismo camino. Si bien la etapa de competir afuera ya pasó, sigo compitiendo a nivel nacional. Si hay un buen evento cerca de casa, con buenas olas y que uno disfruta de correr, me gusta estar.

Maxi Siri es 5x campeón argentino (2004, 2005, 2007, 2011, 2013). Con 27 años de competencia a sus espaldas, todavía da pelea en el Circuito Nacional.
Con cinco títulos nacionales, se podría decir que estás realizado.
No puedo pedir más. Son muchos años, muchos campeonatos y muy lindos recuerdos. Luego, a nivel internacional, tuve la posibilidad de correr bastante el circuito latinoamericano, donde pude ganar varias fechas y meter podios.
Las competencias me dieron muchas alegrías, y a su vez es una manera de apretar y esforzarse al máximo para seguir mejorando. Es algo que me divierte y que te hace elevar el nivel viaje a viaje. Ya en esta etapa, que ya competí tanto, me gustaría salir a buscar olas de calidad y poder disfrutar sin tanta presión.
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¿Cómo vivís que tu hijo también haya ido por ese camino?
Uno ya recorrió el camino que él está arrancando, y tiene muchas cosas para aconsejar y guiarlo. Compartir la misma pasión es algo que te une mucho más, soy feliz de que se haya apasionado tanto como yo por este deporte.
La idea es disfrutar estos años donde todavía me siento que puedo surfear en un buen nivel, y él está más grande, con más autonomía y surfeando todo tipo de olas. Son años lindos los que podemos compartir de ahora en adelante. Ojalá pueda acompañarlo en muchos de sus viajes.

Siguiendo los pasos de su padre, Simón Siri es uno de los jóvenes talentos del surf argentino.
The Surfer Factory. ¿Cómo nace la idea de crearla?
Estábamos con un proyecto de un box de crossfit, pero llegó la pandemia y nos hizo replantear un montón de cosas. A mí la gente siempre me pidió que los ayude a mejorar en el surf, y la pandemia fue un empujón a volcarme más en eso.
Al comienzo fue surf coaching. Me compré una cámara y empecé a ofrecer el servicio de ayudar a surfistas a mejorar su nivel con videoanálisis y dándoles consejos fuera del agua.
Al verano siguiente agregamos la escuela para nivel inicial. Y así comenzó el proyecto: nos enfocamos en tres pilares que son el entrenamiento físico, escuela desde cero y entrenamiento más técnico para surifstas que ya tienen un rodaje. Tenemos el local en la playa, que significa tener todo lo que necesitás en el lugar donde lo necesitás. Estamos muy contentos con eso.

The Surfer Factory, la academia de Maxi en La Perla.
¿Sentís que hubo un crecimiento en la cantidad de gente que empezó a surfear después de la pandemia?
Sí, totalmente. La cantidad de surfistas aumentó. Al principio la demanda era permanente. Luego se normalizó un poco más, pero la cantidad de surfistas que tenemos en todas las playas, cualquier día habitual, no tiene precedentes.
El surf creció y los que venimos de hace mucho, con la mejor intención, tratamos de educar a los nuevos. Es un momento de cambio y crecimiento para el deporte. Antes no era tan popular; hoy en día tiene muchísima más llegada.
¿Cómo llevan adelante esa tarea desde la escuela de educar, no solo en la técnica?
Enseñando cómo es más o menos el orden de una playa, a respetar y tener cuidado con el medio ambiente, entender cómo son los sistemas de prioridades.
Explicar con la mejor de las ondas, y entender que muchas veces la gente que está arrancando no sabe y se puede mandar algunas pifiadas sin intención. Hay que tratar de ir educando para que todo fluya. Es otra era, otra etapa. Hay que ser positivos.

Grupo de alumnos y profes en The Surfer Factory.
¿Qué significa el surf para vos?
Fue mi faro toda la vida. Desde los 12 estoy surfeando en el mismo lugar donde tengo hoy mi centro de entrenamiento. Nací y me crié ahí. Hoy en día es mi fuente principal de trabajo, así que mi vida se basa en el surf.
El contacto con el mar es algo que, como los que lo hacemos sabemos, te da salud, bienestar. Es un lugar muy sano para llevar una vida activa y feliz. Estoy más que agradecido al surf, porque me dio ese equilibrio, y soy quien soy por haber conocido este deporte.
Hoy, desde otra perspectiva, trato de hacer que la gente lo conozca. Por ahí hay muchas personas que están sin un rumbo, y el surf es un hermoso camino para encontrar alegría. Lo veo en personas que vienen, se ceban, hacen amigos. Ves cómo su vida cambia y se hace mucho más placentera gracias al mar, un medio que no conocían. Me da alegría cuando la gente se engancha.

Maxi Siri en Chile. Foto: @camarartesana
¿Qué es lo que te motiva a seguir vinculado al deporte luego de tanto tiempo?
Tu vida pasa deseando esa ola, y seguís adelante. Cuando agarraste la mejor, vas a querer una más y una más. Trato de cuidarme y seguir manteniéndome bien como para seguir haciéndolo por la mayor cantidad de tiempo posible. No termina nunca.
Mi motivación es encontrar olas que eleven mi amor por el surf día a día. Ahora nos vamos con mi hijo y unos amigos a Chile, a renovar esos votos. A buscar esa sensación de “mirá dónde estoy, no lo puedo creer”, “mirá las olas que estoy corriendo”. A veces hay que moverse un poco más para poder generarlo. Es lo que nos mantiene vivos.
¿Algún sueño pendiente?
Me falta alguna parte del planeta por recorrer. Mi sueño es encontrar una estabilidad como para poder viajar y surfear olas increíbles. Nunca pude ir a Indonesia o Mentawai. Sería un sueño ir ahí. Estuve muchos años sin viajar cuando fui padre. Hoy que los nenes ya están más grandes, me gustaría viajar a esos lugares de olas soñadas.

Maxi Siri en Nicaragua.