En Playa Grande, el epicentro del surf marplatense, las olas de Biología han sido testigo de algunos de los eventos más importantes del surf argentino y sudamericano. Por ese escenario pasaron eventos de la antigua ASP entre 1995 y 1999, varias fechas del circuito ALAS desde 1999 hasta 2022, y más recientemente los de WSL QS. También se disputaron allí sudamericanos de surf adaptado y campeonatos nacionales de todas las categorías. En 2012, sobre ese mismo punto histórico, nació Biología Surf Club, un espacio que potenció el lugar y la comunidad con el surf. Al frente está Sebastián “Chifo” Loustau, su fundador, productor de eventos y una de las figuras clave de los eventos del surf argentino.
Con él hablamos sobre cómo es llevar adelante un club en un lugar tan emblemático como Playa Grande y la historia de la ola. Además, conoceremos cómo se vive desde adentro la tarea de producir un evento del calibre de la WSL en Mar del Plata, y los desafíos de hacer crecer este deporte desde la capital nacional del surf.

El palco en el último evento QS realizado en Playa Grande. Foto: Jony Paz.
¿Cómo nace Biología Surf Club?
Yo venía de trabajar para Quiksilver durante muchos años. El Rulo (Prenski), que era amigo mío de toda la vida, me convocó para vender los sponsors de la escuela de él. Así arrancamos.
Tuvimos la suerte de que hubo una licitación para la concesión del espacio y se nos adjudicó predio por un plazo de veinte años. Así empezó todo, en el año 2012.
Se llama Biología porque antes estaba el Instituto de Biología Marina, donde hoy está La Normandina, y los padres del Rulo trabajaban ahí. A la ola se le puso Biología por el edificio, y nosotros le pusimos Biología Club al lugar.
¿Qué sentís que le aportó el club al lugar?
Como club, creo que le aportamos valor a la ola, al lugar, a la comunidad y a la ciudad. Invertimos en infraestructura e innovación en lo que es un club de surf. En su momento también tuvimos skatepark. El club fue creciendo.
¿La visión desde el inicio fue hacer un club completo, al lado de la ola?
Sí. No sé en qué otro lugar de Latinoamérica hay una escuela de surf como la nuestra. Han venido brasileños, incluso la revista Fluir nos hizo una nota diciendo cómo, teniendo ellos tantos kilómetros de playa, no tenían una escuela así.
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¿Cuáles son esos diferenciales que hacen único al club?
La cantidad de tablas, la cantidad de actividades que tenemos, los trajes de neopreno, los lockers, las duchas con agua caliente… y sobre todo, el lugar.
La ola de Playa Grande es como tener el Monumental o la Bombonera: un estadio natural, una pileta con olas, en un lugar muy copado de la ciudad y accesible para todos los niveles de surf. Eso es lo mejor.

Surf en Playa Grande, Mar del Plata. Foto: Jony Paz.
¿Sentís que ese lugar es especial para el surf argentino?
Se vuelve más especial con el paso de los años por todo lo que va ocurriendo. Creo que es la canchita de surf de todos los argentinos. Le aporta muchísimo a la historia del surf en Argentina, por todo lo que pasó en esa playa.
Ahí se hicieron todos los campeonatos que se te ocurran, de todas las categorías. Tiene historia.

Historia pura. En 2023, Nacho Gundesen fue el campeón del evento QS en Playa Grande. Foto: Jony Paz.
¿Recordás tu primer contacto con esos campeonatos?
En 1995 fue mi primer trabajo en un evento de la ASP: me contrató mi cuñado para bajar los tablones y armar la estructura de caños. Antes de eso, desde los años setenta, ya se hacían campeonatos; en 1978 fue uno de los primeros de la Asociación de Surf Argentina.
¿Cómo fue el camino que hiciste hasta convertirte en organizador de esos eventos?
Terminé el colegio y empecé a trabajar en Quiksilver. La organización de eventos la heredé de mi cuñado, que se dedicaba a eso. Me fui formando ayudándolo, y como me gustan mucho los deportes, terminé dedicándome a eso.
Hoy, en Biología, me ocupo del área de eventos, que es lo que me apasiona. Aunque los de surf son los que más me motivan.

Surf en Playa Grande, Mar del Plata. Foto: Jony Paz.
¿Cómo es organizar un evento de la WSL desde adentro?
Es un gran desafío. En Argentina, hacer un evento WSL es picante, sobre todo porque al ser de carácter internacional y se presupuesta y ejecuta en moneda dólar.
Hoy estamos caros, entonces a un brasileño le conviene ir a California o a otro destino antes que a Argentina, porque el costo de vida y el hospedaje son altos, y los premios quizás no resulten tan rentables.
Aun así, muchos vienen por la experiencia, porque les gusta venir a Argentina.
Hacer un evento acá es complejo por todas esas variables, como cualquier negocio en el país. Dependés mucho de la cotización del dólar, de los premios, de la variación de precios... y puede salir bien o mal, porque la reserva de la fecha o la firma del contrato se firma con mucha anticipación y por ende apostás.
Tené en cuenta qué estabilidad en el país estamos teniendo solo hace unas semanas…

Nacho Gundesen, atleta de Lineup, en acción durante el evento QS en 2023. Foto: Jony Paz.
Ahí es donde entran los sponsors, ¿no?
Sí, ni hablar. Además de conseguir marcas que apoyen, hay que generar contenido, y luego que todo este mecanismo está organizado, entra a jugar la naturaleza… dependés de las olas, o si hay un temporal o algo se rompe, puede complicarse.
Pero una vez que el evento sale, la satisfacción es enorme. Por eso seguimos apostando y tratando de mejorar cada año.
Planificás un evento y siempre pasa de todo. Ningún evento es igual a otro… Puede salir todo excelente o no tanto, justamente por todas esas variables impredecibles.
¿Y en cuanto a la rentabilidad? ¿De dónde salen los ingresos?
Si hay rentabilidad, buenísimo. Pero muchas veces no la hay. A veces hasta tenés un pasivo, porque salís a planificar y si no lográs vender bien el sponsoreo, se complica.
No estás vendiendo a Messi con pase libre, estás ofreciendo un evento de surf en un país donde el deporte todavía es chico. Dentro del ranking de deportes, el surf está lejos del fútbol, el automovilismo, el básquet o el rugby. Es aspiracional, muy lindo, pero pequeño.

En el mismo predio, también funciona Escuela de Surf Mar del Plata.
¿Cómo se distribuyen los ingresos en los campeonatos?
En los nacionales, las inscripciones las maneja la ASA; en los internacionales, la WSL.
La parte deportiva es lo mejor. Los campeones argentinos se han destacado afuera, y no es fácil ganar un título nacional. En los eventos internacionales también se nota el nivel.
La ganancia y la satisfacción es ver quiénes están hoy en el CT, y en esa lista hay al menos diez surfistas que compitieron en Mar del Plata. Eso lo más lindo de todo.
¿Qué surfistas destacados pasaron por Playa Grande?
Han estado Italo Ferreira, Deivid Silva, João “Chumbinho” Chianca y su hermano Lucas "Chumbo", Lucas Silveira, Jacob Willcox, todos los peruanos… no me quiero olvidar de nadie, pero pasaron algunos más.
¿Qué desafíos ves hoy en el surf argentino para que siga creciendo?
Falta inversión de sponsors. Eso ayudaría a que el circuito sea más grande y los chicos puedan quedarse más tiempo compitiendo en Argentina.
Lo ideal sería que las marcas perciban el atractivo de invertir más dinero en el surf nacional y se puedan hacer más eventos internacionales.