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Emma de Castro y su primera experiencia representando a Uruguay

Bruno Aguilar
Lectura: 4 minutos

Emma de Castro participó por primera vez en un Mundial Junior, representando a Uruguay en la categoría Sub 16, en su debut en una competencia internacional.

El viaje, el nivel del evento y la experiencia de competir fuera con la selección marcaron un antes y un después en su recorrido dentro del surf.

En esta entrevista, Emma comparte cómo vivió ese primer Mundial, cómo fue la preparación, el rol de su familia y qué aprendizajes se llevó de competir a nivel internacional.


Emma de Castro compitiendo por Uruguay en el Mundial Juvenil.

Acabás de competir en tu primer Mundial Junior. ¿Cómo fue vivir esa experiencia?

Competir en un mundial fue de las mejores experiencias de mi vida, fue alucinante.

¿Qué fue lo que más te impactó del evento?

Lo que más me impactó fue ver el nivel de competencia que había. En Uruguay somos muy pocas las chicas que competimos y además somos todas amigas, nunca terminamos compitiendo tan en serio. Allá el nivel era muy alto.

Después de este Mundial, ¿con qué aprendizaje te quedás?

Me quedo con el aprendizaje de que el compromiso, la disciplina y todo el esfuerzo que hice valieron la pena. También entendí que, si quiero seguir avanzando, hay muchas cosas que tengo que sacrificar para llegar a mejores resultados.


El equipo de juveniles que representó a Uruguay en Punta Rocas.


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¿Cómo y a qué edad empezaste a surfear?

Empecé a surfar a los 4 años en Costa Rica. Estábamos en Playa Hermosa, en Santa Teresa, y vi a un niño de mi edad que estaba tomando una clase de surf. Cuando vuelvo a mirarlo, se había parado e hizo una ola hasta la orilla. Entonces miré a mi papá y le dije: “yo quiero hacer eso”.

En ese momento papá fue a buscar una 6’6 que tenía en el auto y nos metimos al agua para que me enseñe. En mi primera ola ya me paré y la hice hasta el final. Ahí descubrí que el surf era lo mío.


Emma surfeando en Nicaragua.

¿En qué momento sentiste que querías tomarte el surf de forma más competitiva?

Fue a finales de 2023. Al principio no estaba muy convencida de competir, pero unos amigos me convencieron. En mi primer campeonato tuve un buen resultado y eso me dio confianza para seguir compitiendo.

¿Cómo fue tu preparación para llegar a este Mundial?

Sinceramente, a principios de año no veía ni la posibilidad de llegar al Mundial, pero entrené a full todo el año. Nos levantábamos a las cinco para surfear antes del colegio, después del colegio teníamos entrenamiento físico, y también tuvimos reuniones con nutricionista y psicóloga deportiva.

Fue un año de mucha constancia y dedicación. Mi único foco y prioridad fue el surf en todo momento.

Surfeás seguido con tu papá. ¿Qué te aporta compartir el agua y el entrenamiento con él?

Me aporta un montón de cosas buenas. Ya poder estar en el agua con tu papá lo es todo. Básicamente es el que me enseñó todo sobre el surf, me compartió todas sus experiencias y sus secret spots.

Es el que siempre entendió lo que el surf es para mí y sabe perfectamente que no es un simple hobby. Me lleva a todos los entrenamientos temprano, se queda acompañando y me acompaña en todos mis viajes. Estoy muy agradecida con él.

Tu mamá tiene la marca Mare Sustentable y vos usás sus productos. ¿Cómo vivís ese apoyo desde un proyecto familiar que también forma parte de tu camino como surfista?

Está muy bueno tener ese apoyo. En realidad, todos lo ven como Mare Sustentable, pero cuando lo dicen yo veo a mi mamá ahí, con todo el esfuerzo y la dedicación que tuvo que meterle para que la empresa creciera.

Es un claro ejemplo de no rendirse nunca y sé que me apoya incondicionalmente en el surf y en todo lo que haga. Estoy muy agradecida con ella.

¿Hay alguna surfista que tomes como referencia o que te inspire?

Sí, Bethany Hamilton. No solo porque surfea bien, sino porque, a pesar de todo, siempre pensó en seguir y nunca se rindió.

Después de esta experiencia, ¿cómo te imaginás tu próximo paso en el surf?

Ir al Mundial me hizo mejorar en muchas cosas, no solo en lo físico o en el surf en sí, también en lo psicológico. Me abrió un mundo de nuevas experiencias y posibilidades. Espero poder seguir representando a Uruguay y mejorar cada vez más mi surf y mis resultados.