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Cumbuco: guía completa de la meca del kitesurf

Bruno Aguilar
Lectura: 8 minutos

Cumbuco se consolidó como uno de los destinos más codiciados del mundo para practicar kitesurf, gracias a su clima constante, vientos seguros y una infraestructura pensada para quienes viajan con el kite en la valija. En esta entrevista, conversamos con Emilio Haro, uno de los pioneros en llevar el deporte al nordeste brasileño, quien desde hace años dirige la escuela Kitecabana. Con él repasamos la evolución de Cumbuco como la meca del kitesurf, las características que lo hacen único y los consejos esenciales para quienes planean una primera visita.

cumbuco

¿Qué es lo que hace a Cumbuco un lugar tan especial para el kitesurf?

Cuando vine por primera vez en el año 2003, lo que vi en su momento fue el perfil de la costa. La playa estaba llena de dunas, y eso era consecuencia del viento soplando del mar hacia la tierra durante años y años. Eso ya marcaba una diferencia: aquí hay viento. Y con constancia.

Tenemos viento prácticamente nueve meses al año, desde junio a febrero. Los meses de lluvia serían marzo, abril y mayo. Es uno de los sitios más ventosos del mundo: hay viento todos los días.

¿Qué tipo de riders llegan a Cumbuco? ¿De qué partes del mundo y con qué nivel?

Por la orografía de la costa, vienen riders de todo tipo. Vienen principiantes a aprender, porque tenemos un montón de lagunas de agua salobre, que son aguas planas, con una cierta profundidad pero muy cómodas para iniciarse.

Y luego, como el viento es constante y sopla a 45 grados a la costa, tenemos toda la playa para navegar. Es segura: si tenés un problema, el viento te lleva hacia la costa. Nunca está totalmente "on", siempre es "side-on", perfecto para navegar.

Según vamos subiendo, la orografía de la costa se vuelve más irregular, el viento se encañona y se vuelve más racheado y más fuerte. Entonces da para todas las disciplinas: desde el freestyle, que se empezó a tirar en las lagunas, hasta el big air y el downwind. Se juega mucho con el downwind y con las olas que se forman en toda la costa. Para hacer kite wave también es un sitio espectacular.


Sesión de kitesurf y wingfoil en Cumbuco.

Imagino que se popularizó el deporte por los que venían de afuera. En Brasil no era conocido.

Sí, el kite comenzó en el año 2000, 2001. Yo en España organizaba viajes de buceo y otros deportes de aventura. Empecé a organizar viajes de kite, y por eso llegué a Brasil. Éramos los pioneros que traían el deporte aquí.

Acá todavía no se sabía lo que era. Se generó una comunidad, a los chicos les empezamos a enseñar. Era una zona muy deprimida, y el deporte les generó un proyecto de futuro, una nueva estructura, un nuevo rumbo. Así se estableció esa cultura del kitesurf en toda la zona, y se ha desarrollado hasta ahora.

Los primeros que llegamos aquí éramos europeos. Los pocos que hacían kite eran españoles, algún israelí, algún francés y algún noruego. Luego llegaron los argentinos, que comenzaron a venir en 2007.

Las temporadas son totalmente compatibles: cuando en Argentina hace frío, en junio, julio y agosto, vienen para acá y aprovechan. Y a partir de septiembre empieza el frío en Europa y comienzan a llegar desde allá. Viene mucho rider internacional a entrenar, a preparar la temporada y el tour mundial. Ha quedado establecido como un lugar de entrenamiento y desarrollo del deporte.


El point.

¿Qué spots de Cumbuco recomendás?

Se puede navegar en todo el litoral. La zona donde el viento entra más limpio es desde Barra do Ceará hasta Paracuru. A partir de Paracuru hay un montón de spots con pueblos maravillosos y paisajes increíbles para hacer downwind y navegar.

A mí particularmente me gustan mucho las olas. Mis spots favoritos son: en Cumbuco, el Pico das Almas; cerca, un pueblito que se llama Taíba; y un spot conocido mundialmente que es Paracuru. Esos tres spots, para mí que soy de olas, serían el top.

También estamos practicando mucho wing foil, que invita mucho a surfear esas olas mar adentro. Todo este litoral se ha convertido en un parque de atracciones. Da para disfrutarlo de todas las maneras.


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¿Cómo funciona la temporada de viento en Cumbuco?

Al inicio de la temporada, el viento entra de tierra. A medida que sube la temperatura, va rotando hacia el mar, y al final el viento arranca y muere en el mar. Tanto que navegamos por la noche con luna llena, porque es totalmente seguro. Una experiencia muy bonita. Al terminar la temporada vuelve a rotar, y el periodo de viento soplando es menor.

A partir de noviembre empiezan a entrar swells del norte, que nos dan condiciones muy buenas para surf kite, kitewave y surf puro. Aquí también se surfea. Esa temporada de noviembre empezamos a surfear por las mañanas antes de que entre el viento, y al final de la tarde cuando se va.

Febrero puede llover un poco, pero en marzo, abril y mayo, si no llueve, hay viento; y si no hay viento y no llueve, hay olas. Entonces son nuestros meses de surf. Es un sitio muy completo para los amantes del mar durante todo el año. En temporada baja hay menos turismo, descansamos más... y surfeamos un montón.


Cumbuco es sinónimo de viento, mar y clima tropical.

Cumbuco también debe ser un lugar placentero. Imagino un clima tropical, agradable.

Aquí estamos muy cerca del Ecuador. Los días son muy parecidos entre invierno y verano. Amanece temprano, 5:30, y anochece temprano, tipo 18:00. El agua es calentita, el viento constante y te suaviza la temperatura. Es un clima tropical 24/7. No es un calor bochornoso ni pesado por la humedad, porque el viento lo suaviza. Es maravilloso.

Andamos descalzos todo el día, en bañador y con lycra. La comida es estupenda. Vivimos en el trópico. Lo único malo es cuando te volvés a poner el calzado: te duelen los pies porque no te caben. Estamos acostumbrados a andar descalzos todo el día.

¿Recomendaciones para alguien que quiere ir a Cumbuco por primera vez?

Nosotros tenemos una escuela en primera línea de playa, que se llama Kitecabana Kite School. Además, tenemos dos posadas vinculadas: mi posada es Cumbuco Meeting Point y la otra es Kitecabana.

Con estas dos posadas y el kite spot, ofrecemos un servicio muy integral. Pueden venir solos, en pareja, con amigos. Siempre se les darán las indicaciones para que disfruten y le saquen el mayor partido al lugar, con la mayor seguridad.

Queremos que la gente se mueva, conozca, participe de las actividades de Cumbuco. Compartimos un estilo de vida, abrimos las puertas para integrar a la gente en lo que hacemos acá.


En Cumbuco se forma una gran comunidad de amantes del kitesurf y wingfoil.

Contanos más sobre la escuela y los alojamientos que ofrecen

Kitecabana es la posada de mi socio, y Meeting Point es mi posada. Son independientes, pero comparten el lounge con la escuela Kitecabana, que es mía y de mi socio. Es el point, un lounge de playa con restaurante. Tenemos un compresor en la playa, zona de despegue de kites, todos los servicios para que la gente tenga todo cómodo y accesible.

Damos clases de kite tanto en la playa como en la laguna Cauipe, que es muy famosa. Es un referente mundial, ahí se han desarrollado casi todas las maniobras de freestyle. Es un sitio de referencia para dar clases. Enseñamos kite, kite foil, kite wave y wing foil. Además, se puede chequear el spot en vivo a través de nuestra cámara.

Hay una cámara de Lineup en su spot. ¿Cómo surge el vínculo con, en ese entonces, Freewaves?

Fran estuvo trabajando en la posada, en el Meeting Point, y también estuvo en la escuela durante un año. Ahora se centró en vuestro proyecto y me dejó, ¡traidores! (risas). Me robaron un jugador de elite. Tenemos una muy buena amistad, un vínculo muy fuerte, y por eso surgió tener la cámara instalada aquí. Está desde antes de la pandemia.


Nuestra cámara en vivo en Cumbuco, directo desde Kitecabana Lounge.

¿Cómo es la forma de trabajar en la escuela Kitecabana?

Nuestra forma de trabajar es muy social también. Lógicamente captamos clientes, pero buscamos que vivan una experiencia integral. No es simplemente vender un curso de kite o wing. Valoramos mucho el esfuerzo que hacen, sus ahorros, su viaje, su ilusión. Lo que hacemos es abrazarlos dentro de ese sentimiento de familia. Que se sientan cómodos, integrados y valorados desde el primer momento.

Y eso hace que cada vez vuelvan más. Vienen por una semana, se quedan diez días, al año siguiente quince, luego un mes... y muchos terminan quedándose aquí. El kitesurf es el adhesivo de toda esa comunidad de personas. Eso es lo más importante, creo yo.


Staff de instructores en Kitecabana Kiteschool.

¿Qué significa el kitesurf para vos?

Para mí, el kitesurf ha sido la parte que me faltaba para complementar mi amor por el mar. Soy buzo desde hace muchísimos años, trabajé como instructor y guía por todo el mundo, y aprendí a amar el mar desde abajo.

Lo que me dio el kitesurf fue esa comunicación con la superficie, el complemento de unir el viento con el mar. Y cerrar el círculo. El tope ha sido el surf. Entre el buceo, el kitesurf y el surf, se cerró la trilogía de la pasión que siento por el mar.

Apoyándome en eso, volcándome a esa pasión, he conseguido tener un estilo de vida que me llena plenamente. Donde voy busco el agua. Independientemente de si es Indonesia, México o Sudáfrica, necesito mi comunión con el mar.


Nuestro entrevistado, Emilio Haro, en conexión con el mar.