En Mar del Plata, el verano es un período clave. No solo para el surf, sino para toda la ciudad en general. Es la temporada en la que la población se multiplica y la dinámica de la ciudad cambia por completo.
Para el surf, además, es una época muy esperada: llega el calor, el agua más templada, los días largos y se pasa mucho tiempo en el mar. Sin embargo, cada temporada tiene su propia dinámica, y este verano estuvo marcado por condiciones bastante fuera de lo común.
Fotos: @aca_esta_yo_te_vi

Surf en Mar del Plata durante uno de los swells destacados de febrero.
¿Qué nos dejó el verano en Mar del Plata?
Vivimos algunos eventos meteorológicos poco frecuentes y varios swells que, si bien dejaron días surfeables, no siempre se tradujeron en olas de gran calidad.
Con el verano ya terminado, llega el momento de mirar hacia atrás y ver qué nos dejó la temporada.
Fue una temporada atípica, marcada tanto por condiciones de surf irregulares como por fenómenos meteorológicos poco frecuentes. El 12 de enero se registró un meteotsunami en un contexto de calor extremo, con temperaturas que alcanzaron los 38°C.
Días posteriores, el 17 de enero, se observó una cola de tornado en la zona de La Perla, y el 19 de febrero se produjo un leve movimiento sísmico en Miramar.
En líneas generales, fue un verano más templado de lo habitual, con temperaturas promedio cercanas a los 25°C, pocos días superando los 30°C y muy escasas precipitaciones. Además, la temperatura del mar se ubicó por encima de los valores históricos, llegando a los 24°C.
Desde el punto de vista del surf, predominaron los swells del sector este, dejando condiciones mayormente regulares. Se pudo surfear durante gran parte de la temporada, aunque con una calidad intermedia. Entre el 21 de diciembre y el 21 de marzo ingresaron alrededor de siete swells de relevancia.

Swell de finales de diciembre.
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¿Qué es el período de las olas?
El inicio del verano fue prometedor, con un swell del este el 21 de diciembre que dejó olas de entre 1,5 y 1,8 metros, destacándose la Bahía del Faro, así como también la zona norte y céntrica. El cierre del año también tuvo un ingreso sólido, con olas que alcanzaron los 2 metros.

Mismo día con condiciones épicas.
Enero fue más limitado en cuanto a actividad, con un swell de mar de viento entre el 4 y 5, siendo este último el mejor día, aunque de corta duración.
Febrero mostró mayor dinamismo: hubo actividad el 7 y el 10 (coincidiendo con el aniversario de la ciudad), con un swell del este que dejó olas de alrededor de 1,5 metros. El punto más alto del mes llegó el 26 y 27, con un swell del sudeste que activó la mayoría de los spots, incluyendo el muelle de Miramar.

Febrero fue el mes más destacado.
Marzo también aportó buenas jornadas, con swells el 10 y 11, y luego el 17 y 18, ya sobre el cierre de la temporada, destacándose nuevamente la Bahía del Faro con muy buenas condiciones.

Surf de marzo, ya despidiendo el verano.
En resumen, fue un verano surfeable, con algunos picos interesantes, pero por debajo de otros años en cuanto a constancia y calidad.
¿Vos cómo lo viviste? 🤙