Mar del Plata, conocida como la capital del surf en Argentina, es un destino ineludible para los amantes del mar y las olas. En el corazón de esta vibrante escena se encuentra la icónica Playa Sun Rider, la única playa en el país que ha sido dedicada oficialmente al surfista. Ubicada en el extremo norte de la ciudad, a tan solo 6 km del centro, esta playa es un verdadero santuario para quienes buscan olas, tranquilidad y un ambiente auténtico alejado del bullicio del centro.

SunRider de gala, 25 de mayo de 2013, compartido por SunRider Surf Club.
Un rincón único en Mar del Plata
Sun Rider se encuentra en la intersección de la Avenida Félix U. Camet y la calle Caseros, justo frente a la Asociación de Fomento Zaganini. Esta playa ha ganado popularidad por su encanto natural y por sus características únicas: arenas doradas, amplias extensiones para disfrutar y un acantilado de aproximadamente 5 metros de altura que la rodea, creando un paisaje inigualable. A diferencia de las playas más concurridas del centro, Sun Rider ofrece un acceso fácil y un ambiente relajado, lo que la convierte en el destino preferido de los surfistas locales y de aquellos que buscan un escape del ajetreo urbano.
Historia y evolución de la playa Sun Rider
Los orígenes de Sun Rider se remontan a la década de 1960, cuando era un lugar frecuentado por los vecinos del barrio. Sin embargo, los acantilados que la rodeaban dificultaban el acceso a la playa, lo que llevó a los habitantes de la zona a unirse y, con esfuerzo y dedicación, construir una escalera de madera que les permitiera llegar al mar. Esta iniciativa comunitaria marcó el inicio de la transformación de Sun Rider en un punto de encuentro para los amantes del surf.
El nombre de la playa tiene una historia particular: un grupo de jóvenes surfistas locales, que solían reunirse en la entrada de la playa en Caseros y la Costa, decidió bautizarla como "Sun Rider". La inspiración surgió de una camiseta que uno de ellos llevaba, con dicha inscripción. De esta manera, los jóvenes decidieron que ese debía ser el nombre de la playa que tanto amaban.
En la década de 1980, la municipalidad de General Pueyrredón reemplazó la escalera de madera original con una bajada pública construida en material más resistente, mejorando la accesibilidad y seguridad de la playa. Estas mejoras, junto con las excepcionales condiciones para el surf, llevaron a que Sun Rider se convirtiera en sede de numerosos torneos, lo que a su vez impulsó la creación en 1993 del SunRider Surf Club, el primer club de surf en Argentina.

Logo del SunRider Surf Club Mar del Plata, fundado en 1993.
Un club con historia y compromiso social
En la década de 1990, y con el auge del surf a nivel mundial, Sun Rider se inscribió como una asociación civil sin fines de lucro en 1993, consolidando su rol como el primer club de surf oficial en Argentina. Este club no solo se centró en la práctica del surf, sino que también asumió un compromiso social importante. Desde entonces, ha promovido clases de surf para niños de bajos recursos, estableciéndose como pionero del surf social en la ciudad.
El crecimiento del surf en Sun Rider ha sido notable, convirtiendo a esta playa en un símbolo del deporte en el país. Año tras año, la playa ha sido testigo de cómo la pasión por el surf ha pasado de ser un simple pasatiempo a convertirse en un estilo de vida para muchos marplatenses. La playa ha sido sede de eventos de la Asociación de Surf Argentino (ASA) y, en 2011, el club organizó un campeonato en honor a los héroes de Malvinas, demostrando su compromiso con las causas patrias.
El monumento al surfista: un símbolo de la comunidad
En el año 2000, Playa Sun Rider se convirtió en el hogar del primer y único monumento al surfista en Argentina, obra del artista español Manolo Martínez. Esta escultura, que fue impulsada por un reconocido guardavidas de la zona, fue declarada de interés municipal. El monumento, dedicado a todos los amantes del surf, simboliza la conexión entre el surfista y el mar, y ha sido un punto de referencia y de encuentro para la comunidad surfista. Además, sirve como recordatorio de la importancia de cuidar y preservar nuestras playas y océanos para las generaciones futuras.

Monumento al surfista en playa SunRider, Mar del Plata.
Un destino para todos: surf, kayak y pesca
Sun Rider no solo es ideal para el surf, sino también para otras actividades acuáticas como el kayak surf y la pesca. Su ambiente tranquilo y seguro la convierte en un lugar perfecto para disfrutar en familia o con amigos. Además, los accesos fáciles y la gran cantidad de espacios para estacionar hacen que esta playa sea una opción popular entre los locales durante la temporada alta de verano.
Cuando el mar se calma, se crean condiciones perfectas para la pesca en kayak, atrayendo a numerosos aficionados que encuentran en Sun Rider un sitio ideal para esta actividad. Por esta razón, la playa se ha posicionado como un punto de referencia no solo para surfistas, sino también para pescadores.
Las mejores condiciones para la práctica del surf
Sun Rider está orientada hacia el sureste, lo que le permite recibir los swells de ese sector de forma óptima. Los swells del este también son favorables, generando olas que pueden alcanzar hasta 2 metros de altura, con un recorrido mayormente de izquierda. Los vientos más beneficiosos para los surfistas son los provenientes del noroeste y oeste, que, tras el ingreso del swell, generan condiciones clásicas y perfectas cuando soplan a baja intensidad. Además, la playa tiene la particularidad de mitigar el impacto de los vientos del sur, ofreciendo buenas condiciones siempre que haya swell.

Condiciones ideales en Sun Rider, Mar del Plata. Foto: Point Norte.
Un legado que trasciende generaciones
Sun Rider ha evolucionado a lo largo de los años, pero su esencia permanece intacta: un club de amigos unidos por el amor al surf, la playa y la amistad. Gracias al esfuerzo colectivo, esta playa ha puesto en valor la zona norte de Mar del Plata, convirtiéndose en un emblema del surf argentino.
Hoy en día, Sun Rider sigue siendo un lugar especial, no solo para quienes desean montar las olas, sino también para aquellos que buscan un espacio de conexión con la naturaleza y la comunidad. Es un ejemplo vivo de cómo la pasión compartida puede transformar un lugar y forjar un legado que perdura en el tiempo.
¡Te invitamos a ser parte de la historia de Playa Sun Rider y a disfrutar de su magia!

Un surfista de longboard bajando un Floater en SunRider, Mar del Plata. Foto: Point Norte.