El volumen en las tablas de surf, o la cantidad de litros, es un término que se ha hecho muy popular en los últimos años. Se trata de un parámetro decisivo al momento de elegir una tabla de surf, ya que está directamente relacionado con su flotabilidad. A mayor volumen, más fácil será remar, flotar y atrapar olas. Sin embargo, el volumen no solo importa como un número aislado, sino también por cómo se distribuye a lo largo de la tabla, ya que esto afecta su maniobrabilidad, estabilidad y rendimiento en el agua.

Quiver de tablas Master Surfboards.
¿Qué es el volumen?
Técnicamente, el volumen es la cantidad de espacio que ocupa la tabla, expresada en litros. Si la tabla fuese un cubo perfecto, sería sencillo calcularlo multiplicando ancho, largo y grosor. Sin embargo, en una tabla de surf, estas dimensiones varían y el cálculo se vuelve más complejo.
Con los avances tecnológicos, los shapers hoy pueden calcular el volumen con modelos de computadora. A pesar de esto, hay quienes prefieren seguir creando tablas a mano, basándose exclusivamente en las medidas de largo, ancho y grosor.
En este artículo, exploramos el tema del volumen junto a dos shapers uruguayos destacados: Claudio Vives, de Turtle Bay, y Francisco "Chifle" Pérez Del Castillo, de Master Surfboards.

Tabla diseñada mediante un sofware y cortada a máquina. La revolución tecnológica en el surf permite calcular el volumen exacto.
Dos enfoques sobre el volumen en las tablas de surf
Claudio Vives: la tradición del handshape
Claudio elige trabajar con el método tradicional de shapear tablas a mano. Para él, esta técnica ofrece una libertad que no encuentra en los modelos computarizados.
“Para mí siempre fue lo mismo fabricar tablas, antes y ahora. Incluso estuve cuatro años shapeando con máquina, pero opté por volver a shapearlas a mano. Porque lo sé hacer y porque me permite crear cualquier tipo de tabla ajustada a las necesidades del surfista, y no condicionado por el modelo de una web. Me quedo toda la vida con el handshape, sin barreras, sin modelos”.
Francisco Pérez Del Castillo: precisión y tecnología
Francisco, en cambio, aprovecha la tecnología para diseñar y cortar tablas. Utiliza software para lograr precisión milimétrica y crear tablas personalizadas.
“Nosotros nos dedicamos a hacer tablas customizadas. Si bien tenemos modelos base, siempre cambian según el cliente. Nunca vas a tener una Master igual a otra, salvo que un cliente lo pida”.

Tablas Turtle Bay, creadas por las propias manos del shaper.
La importancia del volumen en las tablas de surf
Claudio Vives
Claudio explica que tener una buena cantidad de volumen en la tabla es fundamental para los principiantes, ya que proporciona la flotación necesaria para iniciarse en el surf. Sin embargo, para surfistas avanzados, este parámetro puede ser menos determinante.
“Para un surfista avanzado, no es tan importante que la tabla flote demasiado, sino que sea más sensible. Aunque el volumen siempre es importante, no considero que sea el parámetro más relevante en una tabla, salvo para un principiante, donde realmente lo es todo”.
Francisco Pérez Del Castillo
Francisco sostiene que el volumen es uno de los tres parámetros clave en una tabla, junto con el largo y el ancho. Sin embargo, enfatiza que no solo importa el número, sino cómo se distribuye ese volumen.
“Lo más importante no es el número del volumen, sino cómo ese volumen se distribuye dentro del diseño. No es lo mismo una tabla de 30 litros para alguien que presiona más sobre el pie delantero que para alguien que lo hace sobre el pie trasero”.

La distribuición del volumen influirá en el resultado final de la tabla.
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Sobre las calculadoras de volumen
Francisco explica cómo funcionan las calculadoras de volumen utilizadas por marcas internacionales y su utilidad como herramienta orientativa.
“Las calculadoras se basan en el Guild Factor, un porcentaje del peso del surfista. Por ejemplo, para surfear en Uruguay, yo me manejo con un 38 %. Si ponés nivel intermedio, el Guild Factor será mayor al 40 %; si ponés profesional, bajará a un 35 %. Ayudan a entender el rango de volumen necesario, pero no estoy de acuerdo con que la gente se case con un número fijo”.
Calculadora de volumen de Pyzel.
Cuidado: el volumen no lo es todo
Claudio Vives
Claudio advierte sobre la obsesión con los litros y explica que otros factores también influyen en el desempeño de una tabla.
“Ahora la gente solo se fija en el volumen y los litros, y eso es un gran error. Podés tener una tabla de 30 litros y querer que tome más, pero solo por agregar litros no lo vas a lograr. También podés tener una tabla con menos litros y que tome mejor. Lo importante es cómo ese volumen se distribuye”.
Francisco Pérez Del Castillo
Francisco señala que la fijación con un volumen específico puede ser contraproducente.
“Cuando empezamos con Master en 2012, había marcas que ni siquiera marcaban el volumen en sus tablas. Ahora se habla demasiado del tema, incluso con decimales. Prefiero trabajar dentro de un rango y no fijarme en un único número”.
La revolución tecnológica en el diseño de tablas
Cuando los softwares se implementaron en el diseño de tablas y las máquinas comenzaron a cortar los blanks, todo cambió. Ahora, con estas herramientas, podemos controlar muy bien el volumen y otros aspectos del diseño. Antes, al cortar tablas con serrucho, había que garantizar la flotación aumentando el grosor o la longitud. Esto implicaba menos control sobre el diseño final.
Con la llegada de los softwares, se produjo una revolución, especialmente en las tablas cortas. Se redujo la longitud y se hicieron un poco más anchas. Los shapers empezaron a entender que el volumen podía calcularse de manera precisa y garantizar así que la tabla flotara igual, aunque tuviera un diseño diferente.
Un ejemplo es la evolución de las tablas de Kelly Slater. En 1995, la tabla que usó para ganar su título mundial tenía medidas de 6’1” x 17 1/4” x 2”; mientras que cuando salió campeón mundial en 2011, utilizó una tabla más corta, ancha y gruesa: 5’9” x 18 5/8” x 2 3/16”.
Estos cambios en las dimensiones responden a una distribución diferente del volumen, lo que impacta directamente en el rendimiento.

Kelly Slater surfeando en 1992. Puede apreciarse que su tabla es más larga y fina, como se usaba en aquella época.
El encanto de las tablas hechas a mano
Claudio Vives
Claudio defiende la magia del handshape como una forma de crear tablas únicas y completamente personalizadas.
“Lo bueno del handshape es que permite hacer tablas completamente personalizadas, ajustando bordes, curvas, fondo y rocker según las necesidades del surfista. Somos libres para crear en el cuarto de shape, y con las devoluciones que nos hacen los surfistas vamos logrando tablas más acertadas”.
Francisco Pérez Del Castillo
Aunque Francisco prefiere trabajar con tecnología, valora el arte de las tablas hechas a mano.
“Disfruto mucho de hacer tablas a mano de vez en cuando. En Uruguay hay una rica tradición de shapers que logran excelentes resultados manualmente. Pero para atletas de alto rendimiento, prefiero trabajar con precisión tecnológica”.
Conclusión
En definitiva, el volumen es un aspecto fundamental en el diseño de las tablas de surf, pero no debe verse como el único parámetro decisivo. Tanto su distribución como otros factores como el largo, el ancho y el rocker influyen en el desempeño de la tabla. Ya sea con la precisión tecnológica de las máquinas o el arte del handshape, lo importante es que cada tabla se adapte a las necesidades específicas del surfista. La clave está en encontrar el equilibrio entre diseño, funcionalidad y estilo personal.