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Consejos para cuidar tu tabla de surf

javilineup
Lectura: 3 minutos

Las tablas de surf son verdaderas máquinas de felicidad para los surfistas, pero son objetos frágiles, que pueden estropearse o romperse con facilidad. ¡Hoy te contamos algunas claves para que le des el mejor cuidado a la tuya!

Foto: Laura Damico
Transportala en una funda.

No importa si te desplazás en auto, moto o bicicleta, la funda es esencial, ya que evita que la tabla se golpee y se exponga a altas temperaturas. Existen distintos tipos de fundas adecuadas para cada necesidad, de distintos grosores y tamaños, para viajes de largas distancias o para ir a tu playa cercana de todos los días.

No la expongas al sol.

Dejar la tabla al sol por mucho tiempo, especialmente en verano, puede traer problemas irreparables. Tu tabla perderá el color y quedará más amarilla. Además, se va a ir ablandando, lo que la hará más frágil ante cualquier golpe.

No la dejes dentro del auto en los días de calor.

Es casi como dejarla adentro de un horno. Si hacés esto, tu tabla puede deslaminarse o formar burbujas, además de que la parafina se derretirá.

Cambiá la parafina cada tanto.

Esta es otra forma de cuidar tu tabla. La parafina no está diseñada para quedarse en tu tabla de por vida. Cuando veas que está quedando sucia y se está descascarando, es hora de sacarla, así evitás que la tabla se amarillee y quede pesada.

Foto: Laura Damico

Examiná la tabla frecuentemente en busca de algún golpe. 

Es importante que conozcas bien tu tabla, así sabrás cuándo tiene un golpe o abolladura nueva. Si los identificás a tiempo y los reparás enseguida, evitarás que el daño sea permanente. Recordá revisar los bordes en busca de rajaduras o filtraciones.

Cuanto antes repares la tabla, mejor. Si usás la tabla y tiene una filtración, el agua salada la destrozará por dentro y la dejará más pesada.

Colocá el leash de forma adecuada.

Lo importante es que la cuerda que une el leash y la tabla no sea demasiado larga. Lo que debe estar en contacto con la tabla es el salvacanto del leash y no esta cuerdita. De esta forma evitamos que se rompa el tail cuando nos caemos y el leash se tense.

Guardala en un lugar seguro.

Es importante que guardes tu tabla de forma que no se caiga o se raye. Lo recomendable es un rack en un lugar cerrado.

Lavala con agua dulce.

¡Hacelo después de cada sesión y tu tabla durará mucho más tiempo!

Foto: Laura Damico